divendres, 14 de gener de 2011

Mario Nanni. Las 8 normas de la luz














Regla 1 | PRESENCIA AUSENCIA
Presencia de Luz y ausencia de cuerpo de iluminación: magia, estupor y emoción de la luz sin la evidencia de la forma de la que nace. La presencia-ausencia de la luz es un viaje espacio-temporal que rompe las fronteras de la materia. Desde una fuente oculta hacer resplandecer los cuerpos sobre los que se recuesta la luz.
Regla 2 | LUZ SÓLO DONDE ES NECESARIA.
Química de la luz: se requiere la dosis adecuada y calibrada para que nazca la alquimia. En un espacio no se necesitan
demasiadas luces. Con una basta. Que capte las emociones, las miradas, la atención. Luz, una y sólo una. Allí donde es necesaria.
Regla 3 | EL GROSOR DE LA LUZ.
Tiene grosor lo que posee volumen, tiene volumen lo que genera sombra. La sombra nace de la luz y la luz genera volúmenes definiendo sus espacios. Luz que ayuda a descubrir y leer la arquitectura. La luz es materia y como tal debe tratarse.
Regla 4 | LA LUZ COMO MATERIAL DE CONSTRUCCIÓN.
Un proyecto no es sólo materia sino también luz. La arquitectura es proyección de luz. Demasiado a menudo la luz se agrega en una intervención posterior: corrige, remarca y esconde lo que ya ha tomado una forma propia. Sin embargo la luz, la que no se ve pero sí se siente, constituye un todo junto con la materia en la que se recuesta. Por lo tanto es necesario construir con la luz.
Regla 5 | ELOGIO DE LA SOMBRA.
La fuerza de la luz coincide con el aproximarse de su extinción. En este confín entre la claridad y la tiniebla toma forma la arquitectura. Razonamos en términos de positivo y negativo: la sombra es lo vacío y lo lleno de la luz. Cuando se produce luz, no hay que proyectar tanto la claridad en sí misma como la sombra que emiten los objetos por ella alumbrados.
Regla 6 | LUZ EN MOVIMIENTO.
La luz sigue el ritmo que va desde el amanecer hasta el ocaso captando aspectos arquitectónicos, simbólicos, narrativos y descriptivos ligados a la ciudad y sus protagonistas. Al moverse, la luz se torna narración y poesía, como en el caso de la iluminación de la fachada del Teatro alla Scala de Milán: gracias a la LIV (“lampadina a immagini variabili”, es decir, la bombilla con variación de imágenes) la luz puede modularse y así transformar las superficies sobre las que se derrama modificando los límites y la profundidad de la fachada.
Regla 7 | LA LUZ GENERA COLOR.
Ningún objeto emana un color siempre igual a sí mismo en el transcurso de todo un día. La oscuridad hace desaparecer los colores, porque el color es luz. Es la luz la que da a cada objeto su color; por ello el color constituye una herramienta del proyectar.
Regla 8 | LA EMOCIÓN DE LA NADA.
La emoción de la nada es la delicia de poder vivir una situación agradable por medio de la luz que envuelve un espacio, sin que esta se manifieste abiertamente, vivir emociones a través de lo que veo. Cargar de mayor significado las cosas. Crear una magia invisible. Como en el caso de la iluminación de la escultura de Hermafrodita durmiendo: no hay que crear una luz perfilada que envuelva de manera homogénea la obra en su totalidad; se trata de dar un valor a su enfoque, fijar la mirada de la luz allá donde descansa la mirada del espectador.

Article complert a El País
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(gràcies, David)